Ventajas y consejos para correr de noche

correr de noche

Los días son más cortos y la noche llega sin darnos cuenta. Antes, salir a las 7 de la tarde a hacer running era sinónimo de luz; ahora, con el cambio de horario, a esa misma hora son las farolas las protagonistas. Son muchos los motivos que tiene el runner para salir a correr de noche pero, ¿sabes qué debes hacer para evitar cualquier susto?

Ventajas de correr de noche

En primer lugar, si realizas el entrenamiento en un horario distinto al que tenías costumbre debes saber que hay que adaptarse, por lo que no te preocupes si sientes sensaciones que no tenías por la mañana.  De igual modo, se aconseja cambiar de recorrido tras unos días de rutina por los mismos lugares.

Si sales a correr de noche es importante que adaptes tus cenas y no descuides la hidratación, que a pesar de las bajas temperaturas sigue siendo igual de importante. Hay quien prefiere correr en ayunas, pero si te decantas a hacerlo de noche debes tener en cuenta que con una correcta alimentación durante el día tendrás las energías necesarias para hacer el entrenamiento de running en las mejores condiciones. Además, correr por la noche permite quemar todo lo ingerido durante todas las horas previas al running.

Con respecto a lo anterior está ligada la ventaja de conciliar mejor el sueño, ya que tras quemar las energías y realizar un esfuerzo físico considerable, el cuerpo pide descansar. Aunque cuidado con ir a la cama nada más terminar: puede seguir con la típica agitación tras practicar deporte.

Has trabajado y/o estudiado duro durante todo el día, y nada mejor para desconectar que salir a correr por las calles de tu ciudad. Aunque por la rutina te veas en la obligación de hacer running a última hora, recuerda que hacerlo te ayudará a liberarte de todas las tensiones y a sentir que todo lo preocupa disminuye en intensidad. Además, las funciones pulmonares y de movilidad se encuentran al máximo rendimiento cuando el día comienza a tocar su fin.

Consejos para el running a última hora

Correr por la noche equivale a menos distracciones y a menos gente por nuestras rutas de entrenamiento.  A pesar de ello, tienes que hacerte ver llevando ropa reflectante y, si vas por carretera, no te olvides de llevar un frontal de running y de correr con el tráfico de cara, es decir, que veas a los coches venir de frente.

A tener objetos de referencia cercanos por la oscuridad, es probable que o tengas una mayor sensación de velocidad o bien corras de manera más cauta. Si eres de los últimos, es aconsejable ajustar la técnica y realizar zancadas más cortas pero que te aporte mayor seguridad.

Recuerda llevar siempre el móvil y extrema las precauciones cuando decides correr de noche. Ser runner es ser imparable y no tener obstáculo alguno que detenga tu marcha, aunque la oscuridad sea dueña de las calles y de los parques.

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